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¿Cómo adaptar la hidratación al cambio de hora?

¿Cómo adaptar la hidratación al cambio de hora?

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Carlos Gómez - 02 de noviembre de 2021 - Cambio de hora

Sumergidos de lleno en el otoño, cumpliendo con nuestros objetivos para conseguir una rutina más saludable, el calendario nos ha brindado una nueva fecha clave para ponernos a prueba: el cambio de hora. Ya sabes que el pasado 31 de octubre, cuando el reloj marcó las 3:00 pasaron a ser las 2:00. Es el comienzo del horario invernal. Y con este acontecimiento, nos surgen varias preguntas: ¿Cómo podemos adaptar la hidratación al cambio de hora?, ¿Cómo afecta a nuestra concentración y cansancio este hecho? ¿Cuáles son las recomendaciones de los expertos para sobrellevarlo?

En otros artículos hemos tratado algunas recomendaciones sobre ‘Cómo llevar una correcta hidratación en otoño’ pero, ¿Cuáles son los consejos para hacer frente a este acontecimiento?

¡Aquí te lo contamos!

¿Por qué se cambia la hora?

El cambio al horario de invierno surge por decreto de parte de la Directiva Comunitaria para el ahorro energético. ¿Y cuáles son sus objetivos? Ahora te los contamos:

  • Ahorro de energía y electricidad.
  • Aprovechamiento de la máxima luz solar.

Han sido varias veces las que se ha puesto sobre la mesa del Parlamento Europeo la posibilidad de eliminar el cambio de horario, pero en ninguna de esas reuniones se ha llegado a una decisión definitiva, ya que son los estados miembros los que tienen la última palabra y todos tienen intereses diferentes.

Por lo tanto, todo sigue actualmente tal y como lo conocemos, con un horario de verano y un horario de invierno que nos hacen cambiar las manecillas de nuestro reloj y adaptar y readaptar nuestra rutina.

¿Por qué nos afecta el cambio de hora?

Es inevitable pensar, cuando llega el cambio de horario, en la oportunidad que nos ofrece de dormir una hora más. De descansar más. Pero también este horario de invierno cambia muchas otras cosas y nos afecta en cierta manera a nuestro cuerpo y nuestra rutina diaria. Las horas de luz se reducen y se hace de noche más temprano, lo que supone un inevitable cambio en nuestro reloj biológico.

Entre los efectos más comunes que nos puede ocasionar el cambio de hora, podemos encontrar:

  • Fatiga y cansancio general.
  • Disminución del rendimiento físico.
  • Somnolencia durante el día.
  • Dificultad para conciliar el sueño por la noche.
  • Irritabilidad.
  • Falta de concentración.
  • Hambre a horas intempestivas, falta de apetito o sensación de plenitud tras la comida.

Diversos estudios aseguran que nuestro cuerpo se activa con la luz y, como es evidente, este cambio horario hace que el organismo comience antes a producir la melatonina, hormona que facilita el sueño, por lo que nos sentiremos cansados cuando aún deberíamos continuar activos.

Aunque todos estos efectos no afectan a las personas por igual, hemos de tener en cuenta a algunos grupos más vulnerables, como son los niños y las personas mayores.

Veamos ahora cómo podemos hacerle frente a este cambio de horario y rutinas.

Consejos para afrontar el cambio de hora

RUTINAS FIJAS

Para evitar que el cambio de hora nos afecte de manera notable, es importante seguir las rutinas que llevamos hasta el momento. Es decir, no podemos descuidarlas en términos de alimentación y de ejercicio físico o de sueño. Mantener unos horarios fijos en este sentido, ayuda a que el cuerpo se adapte a sus horarios sin esfuerzo, de forma progresiva.

Además, aunque nos pese decirlo, hay que evitar las siestas, ya que estas no nos ayudarán a descansar correctamente cuando el cuerpo realmente lo necesita, por la noche.

ALIMENTACIÓN CONTROLADA Y SANA

Para no sentirnos cansados y fatigados, es importante mantener una dieta equilibrada rica en frutas y verduras. Acompañada siempre de un buen nivel de hidratación que nos mantenga con energía. ¡Aquí van tres consejos!

  • Evitar comidas copiosas.
  • No ingerir bebidas estimulantes
  • No utilizar dispositivos electrónicos durante mucho tiempo.

ACTIVIDAD FÍSICA CON CONTROL

Una de las recomendaciones más importantes que puedes llevar a cabo y que te ayudará a sentirte mejor es realizar ejercicio físico.

Hacer deporte tiene numerosos beneficios: no solo mejora la calidad de vida, tanto física como mental, sino que te ayuda a conciliar el sueño. Eso sí, hay que evitar realizar esfuerzos físicos poco antes de irnos a dormir, ya que estos pueden reactivar nuestro cuerpo e impedir un descanso adecuado.

LA HIDRATACIÓN ES UN FACTOR IMPORTANTE

La misma importancia, o más, que la alimentación la tiene la hidratación. El agua es un recurso único necesario para nuestro cuerpo y si, además, nos hidratamos con agua mineral natural, le estamos aportando numerosas propiedades saludables y minerales beneficiosos para nuestro organismo. Nos da un plus de calidad.

Algunas recomendaciones para afrontar el cambio de hora manteniendo un buen nivel de hidratación son las siguientes:

  • Es importante beber al menos 2,5 litros de agua al día.
  • Comenzar y terminar el día tomando un vaso de agua te va a ayudar a activarte, a limpiar tus órganos y a regular la temperatura corporal.
  • Si eres una persona olvidadiza, lleva a todas tus tareas (gimnasio, estudio, trabajo) una botella de agua mineral natural.
  • Bebe siempre antes de tener sed. Tener sed es ya un síntoma de deshidratación.

¡Y hasta aquí el artículo de hoy! Esperamos que te haya ayudado para afrontar de la mejor manera el cambio de hora. ¡Si no te quieres perder ninguna de nuestras recomendaciones, síguenos en #NaturalDrinkers!